domingo, febrero 19, 2012

EL TESORO DE ORO Y PLATA RESCATADO


La explotación minera en la colonia obedeció a la política económica española sustentado en el mercantilismo. En los primeros tiempos de la conquista adquirieron oro y plata a través del saqueo o trueque con los aborígenes, luego vendría la explotación minera  orientado en aprovechar al máximo una veta y socavones en  centros mineros de los  siglos XVI y XVII: Potosí en 1545, Huancavelica en 1564, Cailloma en 1590, Cusco en 1590, Castrovirreyna 1591, Oruro 1608, Lucanas y Pasco en 1630. Al haberse creado en 1776 el Virreinato del Río de La Plata, significó para el Perú la pérdida de los centros mineros del Alto Perú, en especial Potosí; pero a la par se encontraron otras zonas mineras: Hualgayoc  en  Cajamarca, Huallanca en Tarma, Huantajaya en Tarapacá, Pasco, Huarochirí en Lima, entre otros. “El Peruano Independiente”, edición del sábado 22 de octubre de 1825 da cuenta:   “… el manto metalúrgico de Yauricocha produjo más de 40 millones de onzas de plata en los últimos 20 años…En el año de 1790 se amonedaron en Lima, 4 millones doscientos setenta y dos mil onzas de plata, y  48, 304 onzas de oro, siendo extraídos de las minas de Pasco la mitad de esa cantidad”. Entre  1790 – 1801 en Pasco se produjeron 13,276 barras de plata. Si a  esta mínima referencia minera,  agregamos  que la organización política y social del virreinato tuvieron consecuencias muy graves e  incontrolables   por  la inmensa  distancia que separaba  España de Perú; los virreyes  concentraron  en su persona innumerables atribuciones de índole diversa; funciones administrativas, legislativas y judiciales, eran en  la colonia verdaderos señores soberanos que disponían  de poder temible y perverso.

Bajo el Reinado de Carlos IV en  España y  Virrey en el Perú don Gabriel de Avilés y del Fierro, Marques de Avilés, 1801-1806, un navío español Nuestra Señora de Las Mercedes, partió  de Perú a Cádiz, España, transportando 17 toneladas de monedas de oro y plata valorizados en 500 millones de dólares; apetitoso cargamento para corsarios o piratas ingleses  quienes en su pretensión violenta para apropiarse los metales preciosos  el navío  naufrago en octubre de 1804, alojándose  el cargamento en el fondo del mar,   frente a  las costas de Portugal. 203 años después del naufragio, una empresa norteamericana “caza tesoros”  en mayo del 2007 ha rescatado  el tesoro acuñados en Lima con el retrato del Rey Carlos IV. En su momento, el Ministro de Cultura de España Sr. César Antonio Molina, declaró: “ese barco tiene bandera española y Perú nada tiene que reclamar por que en aquella época pertenecía a España”. La historiadora Cristina Mazzedo de la PUCP, sostuvo:  “… es cierto en esa época el Perú no era una comunidad política, era un reino de España, pero si se comprueba que esas monedas se acuñaron en el Perú, con oro en verdad extraído del Perú, entonces, más allá de los acuerdos internacionales, existe un tema ético y moral” (Takillakta del Perú). Después de varios años de litigio un Tribunal de Estados Unidos   ha decidido  el 01-02-2012, que el tesoro rescatado del fondo del mar sea devuelto a España, pues la empresa  “caza tesoros” Odyssey  y Marine Exploration OME, reclamaba para sí el íntegro del tesoro. Por su parte el Ministro de Educación, Cultura y Deporte de España ha informado que una vez repatriados las monedas, estas se distribuirán entre las diferentes  colecciones de los museos nacionales.
Se conoce que el Perú en julio del 2009 ha reclamado la propiedad del tesoro  y los descendientes de los comerciantes alegaban que el  navío  transportaba bienes privados. La historia registra antecedentes similares donde muchos tesoros expoliados  fueron devueltos a países como Italia, Egipto, Grecia, Colombia, inclusive el Perú, empero el señor Molina, Ministro en España,  da  una opinión con cierta dosis virreinal, pues, en un tema rodeado de historia social, política y económica, el Ministro español deja de lado la ética y la moral. La periodista María Luz Crevoisier ha sostenido: “Los peruanos consideramos que aplicar este fallo no sería justo, pues el tesoro fue extraído del Perú colonizado y fue rescatado cuando ya somos una república libre y soberana”. Entonces, El Ministerio de Relaciones  Exteriores y el novísimo Ministerio de Cultura  del Perú tienen la palabra, pues  los minerales de oro y plata  fueron extraídos del sub suelo peruano, luego  acuñados en Lima,  todo en un escenario  social de penosa explotación de indios hace más de 200 años.

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