sábado, enero 18, 2014

HUANCATA, CASERÍO Y PUEBLO

"Huancata: Piedra sobre Piedra - Provincia Huarochiri", obra de 209 paginas editado por la editorial de la UNMSM. Usted amiga o amigo lector lo puede adquirir llamando al teléfono 942723363  ó  en el Jirón Apurimac 311 - Lima, teléfono 4288386.  Todo un regalo del 2014.

lunes, enero 06, 2014

PROMOCIÓN DEL TURISMO INTERNO ¿Y LA SEGURIDAD VIAL?

La promoción del turismo interno en Perú esta asociado a la seguridad vial. PROMPERU informa  que el “turismo interno dinamiza la economía regional, 700 millones de dólares habría generado feriados largos de junio pasado”; luego agrega: “es la mejor forma de redistribuir riqueza y fomentar la inclusión social. El día de San Pedro y San Pablo es una festividad que dejará más de  US $. 100 millones o que cada feriado genera un movimiento económico de 250 millones de dólares”. Bien por el dinamismo de la economía ¿y la seguridad vial? La ley peruana establece competencias y atribuciones de control y fiscalización muy puntuales para el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, gobiernos regionales, municipalidades, Policía Nacional del Perú y el  INDECOPI. El Estado ha dotado de los instrumentos normativos para aquellas entidades públicas que deben ¿garantizar? la seguridad vial con actos de control y fiscalización oportuna a empresas de transporte público de pasajeros que operan en diversas rutas a lo largo y ancho del país.
Si la economía regional se dinamiza, entonces también aquellas entidades publicas (Estado)  deben dinamizar las actividades de control y fiscalización a las empresas del transporte de pasajeros, es decir, no hacerse de la vista gorda, sino más bien asumir una actitud preventiva de control, vigilancia y fiscalización, principalmente de la PNP, gobiernos regionales y locales.  Pero qué sucede si estas entidades no cumplen a cabalidad sus competencias y atribuciones en temas de transportes publico de pasajeros? La omisión del deber funcional genera alguna responsabilidad de aquellas entidades, servidores y/o funcionarios públicos? Cuando en carreteras circulan vehículos de transporte de pasajeros sin SOAT, sin Revisión Técnica Vehicular (RTV) vigente significa que el Estado no es eficaz en sus actividades de control. La consecuencia inmediata por no poseer SOAT ó RTV vigente es: el BUS no debe circular. Donde no hay control y/o fiscalización hay corrupción. Por el lado de  empresas de transporte de pasajeros hacia el interior del país muchos operan informalmente, servicio precario y de baja calidad; ¿hasta cuándo la gente que viaja por carreteras del ande seguirán excluidos  del sistema de seguridad vial?
Si al control y fiscalización cero, agregamos el estado de carreteras y conductores irresponsables, el usuario del servicio expone su vida cuando aborda el BUS. El control estatal tiene que circunscribirse sobre los parámetros constitucionales de protección o defensa de la persona humana. Los accidentes de tránsito rebasan la esfera personal y trasciende a la comunidad entera, pues, pareciera que las autoridades competentes tienen la idea de que los accidentes de tránsito en rutas del Perú profundo son meros incidentes aislados. Pero cuánto pierden los hogares de familia, la colectividad o el Estado con tantas volcaduras y pérdida de vidas humanas? Si el Estado fuera eficiente en el control y fiscalización muchos accidentes no habrían ocurrido. Si el usuario del servicio conociera que tal o cual vehículo no cuenta con SOAT o RTV vigente, abordaría el BUS? Desde el Estado se promueve el turismo, pero que garantía nos  ofrece  en seguridad vial? ¿No se articula las actividades de control en seguridad vial? En temas de carretera el periodista Mirko Lauer nos dice: “Muchas de las pistas de prácticamente todo el país ahora son además coto de asaltantes, choferes homicidas, empresas irresponsables y autoridades indolentes. Verdaderamente todos impunes”. Ojalá la justicia no sea un bien escaso, esquivo o den las espaldas a las victimas del accidente de tránsito ocurrido el 01-07-2013 en la provincia de Yauyos, Región Lima, donde fallecieron más de 20 personas.