viernes, enero 20, 2012

MITOLOGIA ANDINA E IDENTIDAD (10-12-1989-SDH)


Huarochirí tiene dimensión universal en ritos y tradiciones. El lingüista australiano Gerald  Taylor del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia así lo reconoce. Siguiendo lo escrito por Alejandro Ortiz R. tenemos: el pasado andino aun es nebuloso y desconocido. Sin embargo, antropólogos  y sociólogos siguen dedicando años  el estudio de la mitología que explican un poco el origen de las cosas, explican también, el origen de la riqueza como un resultado de la venta del alma al demonio. Hace pocos años se realizó un evento internacional de Mitos Universales, Americanos y Contemporáneos, donde precisamente se trato un tema bajo el siguiente título: “La presencia de lo femenino en mitos y tradiciones de Huarochirí”. Psicólogos han dicho que los mitos son acontecimientos que hace mucho tiempo sucedieron y ejercen una enigmática atracción sobre la fantasía de los hombres en una edad de oro. Hoy con toda autoridad se habla de una historia como mito, la articulación del pasado mítico con el presente. Mitos individuales y familiares, utopía de un nuevo mundo. Uno de los mitos es la evolución de psiquiatrías en entrenamiento, todo esto en tiempos pretéritos y con dioses de antaño. Nosotros  podríamos preguntar: ¿qué es un mito para un profesor, para un historiador, para un locutor, para un periodista, para un sociólogo, para un abogado o un médico?

Huarochirí en tiempos antiguos comprendía los valles de Omas, Chilca, Lurín, Rímac y la parte baja del Chillón. Sobre esta geografía de cultos y mitos de Huarochirí  poseían una clara unidad con una vida social y política homogénea de ayllus. Hoy los andes huarochiranos están asociados a rituales ganaderos, herranzas, estación de lluvias que vivifican los pastos, es decir, intima relación de la naturaleza con el hombre del ande. Hay pues un colorido diálogo con las fuerzas sobrenaturales, ahí están: Pariaqaqa, Condorcoto, Koriwanca, Chancuya, Wuichuca, Islas de Pachacamac, Koriwanca destruye a Waykiula, etc. En tiempos coloniales, el gran Paytiti, reino de la abundancia o la ciudad dorada es un lugar mítico situado en alguna parte de la selva peruana. A ese lugar no pueden llegar ni blancos, ni mistis. Para verles la cara del Inca del gran Paytiti se exige: no saber ni jota del rezo, no haber pronunciado nunca ni una sola palabra del castellano, no haber conversado nunca con un Misti. Otros mitos son subversivos para salvarse de la destrucción de los pueblos andinos. Esto ha originado en aquellos tiempos a reconciliarse con las divinidades antiguas y la naturaleza. La coherencia y autonomía mítica de Huarochirí, permitirán ir al encuentro de la identidad, mágico concepto que encierra una de la más impresionantes  preguntas que todo peruano, andino o criollo se interroga: ¿quién soy yo?, ¿quién es ése otro extraño?, qué es el Perú, mosaico o unidad?

Entonces amigas y amigos, cultura  andina, en parte, significa ser fiel a la verdad mítica, distinta de actos rituales. Para esta fidelidad y continuidad cultural necesitamos mística, sí mística en todo quehacer humano, al difundir ideas, historia, mitos, folklore y tradiciones de nuestros pueblos. Fuente: Alejandro Ortiz R.  HUAROCHIRI, 400 AÑOS DESPUES. PUCP, Fondo Editorial, 1980.
Tomado de HUAROCHIRI: LECTURAS, primera edición, Lima, junio 2011.
Foto: SERCOVP

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